Ya ha superado por lejos al escándalo entre sexual y delincuencial por el que Juan Carlos de Borbón debió abdicar el trono español. También superó en sus consecuencias políticas al Caso Profumo, que hasta ahora era el escándalo sexual más grave y peligroso ocurrido en el mundo desde la Guerra Fría. El Caso Epstein bate todos los récords en dimensión, gravedad y consecuencias a escala norteamericana e internacional. El negocio de sexo y pedofilia que montó el inversor financiero Jeffrey Epstein salpica a casi todos los estamentos del poder en Estados Unidos y pone bajo su sombra cada vez más oscura nada menos que al actual jefe de la Casa Blanca.
En 1963, el secretario de Guerra británico tuvo que reconocer ante el Parlamento británico que había mentido al negar la relación matrimonial que había mantenido con la “girlshow” Christine Keller, quien en su trabajo de striper se había también vinculado nada menos que con un espía soviético, Yevgueny Ivanov, quien la usaba para obtener información del alto funcionario del gobierno que encabezaba el primer ministro conservador Harold MacMillan.
John Profumo debió renunciar y abandonar la carrera política que, hasta el escándalo por su relación con Keller, prometía llevarlo hasta el cargo de primer ministro, mientras que el gobierno tory que debilitado y desestabilizado obligando a MacMillan a dejar el 10 de Downing Street.
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Por ser los tiempos de la Confrontación Este-Oeste, el Caso Profumo sacudió al bloque occidental y se mantuvo en la portada de los diarios del mundo durante meses. Aún así, su dimensión parece estar siendo superada por el Caso Epstein.
Sus esquirlas trascienden la fronteras norteamericanas, impactando en la corona británica, donde provocó la degradación de Andrés Mountbaten-Windsor, expulsado de la casa real a pesar de ser el hermano del rey Carlos III.

Todavía es difícil evaluar el daño causado por la onda expansiva de este escándalo en la realeza de Noruega, por los descubiertos vínculos entre la princesa Mette-Marit y Jeffrey Epstein, que podrían incluso dañar el matrimonio del príncipe Haakon, heredero de ese trono escandinavo.
Hasta en la farándula argentina está impactando los vínculos del magnate que había industrializado el sexo con menores, porque están aflorando pagos millonarios que hizo al famoso estilista fallecido Roberto Giordano.

A medida que crece la lista de nombres famosos que aparecen en los documentos y registros de Epstein, el caso va abarcando más espacio en el escenario político. En particular, el norteamericano, donde ante la dimensión del pervertido negocio del pedófilo que se suicidó en prisión en el 2019, su estrecha relación con Donald Trump nada menos que durante quince años compromete el futuro cercano del presidente, el personaje poderoso que más veces aparece bailando con “lolitas” en las mansiones de Epstein.



